Diez razones para hacer un crucero

1.- Un crucero no son unas vacaciones convencionales. Un crucero es una aventura. Tendrás muchas peripecias que contar y habrás vivido un experiencia que recordarás siempre. Desde que decides hacer un crucero hasta que vas concretando los detalles, viajando al puerto de embarque, conociendo a tus compañeros de viaje y acostumbrándote a viajar en un hotel flotante, todo el proceso es novedoso y apasionante.

2.- Ves muchas ciudades y/o países en un mismo viaje y solo tienes que deshacer las maletas una sola vez. Si eliges determinadas categorías de camarote hasta puedes pedir que te las deshagan. Es fascinante tener ocasión de recorrer hoy Roma, mañana Palermo, pasadoMarsella…y aglutinar varios países, idiomas y culturas en una única experiencia viajera.

3.- Puedes hacer muchos amigos en el barco y compartir experiencias con personas de otros países. Los encuentros internacionales a bordo de los barcos de cruceros resultan siempre muy enriquecedores. Aprenderás muchas cosas en la convivencia diaria y tendrás ocasión de hacer nuevas amistades, con intereses similares a los tuyos y que están dispuestos a relajarse, desconectar y pasárselo muy bien.

4.- Existe un crucero para cada persona. La enorme variedad tanto de rutas como de tipos de barco, temáticas, destinos y actividades a bordo hacen que existan cruceros para todos los públicos. Los cruceros temáticos o especializados, los más orientados a los niños, los de aventura…son muchas las opciones y seguro que hay uno que te encanta.

5.- Es muy fácil de organizar y el viaje suele incluir Pensión Completa o Todo Incluido, con lo que puedes olvidarte de las reservas en restaurantes -a no ser que quieras degustar las especialidades de los lugares de escala- de transportar maletas, etc. Puedes disfrutar de diferentes tipos de gastronomía a bordo, de deliciosas bebidas y de restaurantes a la carta o de especialidad. Tu agente de viajes se encargará de darte todos los detalles y de hacer todos los trámites que necesitas para embarcar y despreocuparte de todo.

6.- Hacer un crucero es una auténtica cura de salud. No solo porque casi todos los barcos de cruceros cuentan con zona spa y wellness, con masajistas, con cocina dietética, con actividades deportivas y con tratamientos de belleza específicos; sino también porque la sensación de relax y desconexión del mundanal ruído hace que vuelvas como nuevo, bronceado y saludable, relajado y contento.

7.- La relación calidad-precio que registran unas vacaciones en crucero con cualquier otro tipo de experiencia vacacional es inmejorable. No solamente porque la Pensión Completa o el Todo Incluído son una gran ventaja -por su calidad, su varieadad de opciones y su disponiblidad permanente- sino también porque puedes llevar tus excursiones organizadas, disfrutar de promociones y descuentos en muchas épocas del año o viajar a destinos en los que las pernoctaciones en establecimientos hoteleros son mucho más caras y de este modo podrás conocer ciudades increíbles a un precio sin competencia. En un crucero viajas más y pagas menos.

8.- Es el viaje perfecto para hacer en familia o para disfrutar con tus amigos. En un crucero hay opciones de entretenimiento para grandes y para pequeños. El tiempo de viaje o de transporte -de navegación en este caso- se convierte en opciones de entretenimiento a bordo: descansar, leer, ir a espectáculos, jugar en el casino, ir a la discoteca, jugar en la ludoteca, navegar en internet, degustar un helado, ir de compras dentro del barco, ir al spa, hacer deporte…las posibilidades son infinitas.

En un crucero todo el tiempo se aprovecha, no hay períodos de desplazamiento perdidos, una semana en crucero es mucho más tiempo que viajando en tierra. Así es la relatividad del tiempo a bordo.

Si tienes amigos con gustos variados, dentro del mismo barco hay opciones para todos, podéis compartir tiempo juntos o disfrutar de la intimidad del camarote, de hacer alguna actividad solos o simplemente de contemplar la puesta de sol desde cubierta. ¿En serio se te ocurre un viaje mejor?

9.- Si tu opción es hacer un crucero fluvial, que sepas que puedes disfrutar de las ciudades desde una óptica única. Los cruceros fluviales llegan al epicentro de las urbes, te permiten verlas desde un punto de vista singular y aprovechar las escalas al máximo. Es un viaje muyromántico, íntimo. Muchos de ellos hacen overnight y son cada vez más modernos y especializados.

10.- Porque es la mejor terapia para la rutina, porque estimula la creatividad, porque es un instrumento de autoconocimiento, porque es muy enriquecedor, porque nunca te sientes solo en este tipo de viaje y es un viaje que se puede hacer solo y disfrutar a tope y porque no haynada mejor que sentir el mar para ser feliz.

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